Cuando llueve y hace fresco, nos quedamos en casa. No hay playa ni fiestas, ni amigos en la piscina. Nos quedamos solitas haciendo nuestras cosas. Y a veces entre esas cosas está la cocina, que se convierte en el refugio de las almas perdidas sin oficio ni beneficio.
Rabanillos,lechugas y vainas van adelante. Ahora hay que esperar a los calabacines y sobre todo a los pimientos de freir.
Euria eta fresko dagoanean, hondartzarik ez dagoenean, ez eta lagunak psizinan bez, ortuan eta eskatzan sartzen gara. Han hasten gara sukaldatzen eta ordtuko gauzakaz zeozer egiten. Gustora?. Bai horixe!
Arbitxoak
Bainak
Piperrak
Kalabazinak
Eta Nekane, bere urtebetetzeko egunean, sagutxo baten moduan bere opariak hartzen
Y para terminar, Nekane, el día de su cumpleaños, como un ratoncino cogiendo sus regalos.
5 comments:
¡Pero qué majas!!
Qué fotos más coloridas y frescas... muy buena pinta las verduras, no hay nada como disfrutar de lo cultivado por uno, verdad?
Besos
Gracias Inma, es verdad que son majas.
Silvia, supongo que tienes razón, unas cosas nás que otras.La lechuga, no noto la diferencia casi, la verdad, pero el tomate sí que se nota.
Un abrazo a las dos
Majas no.... MAJISIMAS!
Se dejan querer... como tu!
Que envidia de verduritas... Mmmmmm!
MeRi
Eskerrik asko, MeRi, zuek be zelakoak zarien!!!
Mosuak, Madalen
Post a Comment