Hoy no me apretece escribir el diario de la muejr sencilla, sino hablar de mi gran pasión: la decoración.
Siguiendo mi biblia de cabecera, Apartment therapy, -que consulto religiosamente cada día- nos cuenta que el color del año para 2015 va a serrrrrrr .... -redoblar de tambores-
MARSALA!, que es el antiguo
Ox Blod que aparece en la foto de abajo, en ese rincón de los tesoros que tengo en la sala. Así que entro en 2015 con mucho optimismo.
Además de Apartment Therapy, mi referente para 2015 va a ser, por un año más,
Abigail Ahern, que me ha enseñado algunas cosas sobre decoración. Me voy a atrever, en mi
línea habitual de monopolizar el 10, a ofrecer 10 consejos inspirados en esta gran decoradora..
1. Iluminación: Debe evitarse iluminar una habitación con sólo una lámpara de techo.Hace falta añadir otros puntos de luz que se adapten al momento.Según Abigail, hasta ocho.
2. Continuidad: No hay que dejar nunca de decorar. Una vez que se tiene lo más importante, mesa, sillas, sofá, butaca, cama... hay que seguir para dar carácter propio a la vivienda.
3. Textura: Además de la luz, el otro elemento importante es la textura, una superposición de diferentes texturas, hace que el lugar resulte acogedor. Telas, alfombras, mantas, lanas, plantas o pequeños muebles de madera antigua que aportan una textura cálida, nos envolverá en un ambiente bohemio.
4.Seres vivos: En toda casa debería haber por lo menos un ser vivo, animal o planta.Las plantas dan vida a cualquier habitación. Si no se nos da bien la jardinería, recurrimos a los cáctuses.
5. Sólo comprar lo que nos gusta. Antes y después, ensayar y guiarse por el ensayo-error. Abigail dice que ella casi nunca se desprende de nada, que tarde o temprano encontrará su sitio, porque cuando se hace con un mueble, o un objeto para la casa, sólo lo adquiere porque le gusta. Que después sirvan una función u otra, es cuestión de ensayar. Más que comprar cosas para un lugar determinado, es mejor comprar algo porque nos gusta, porque si así es, encontrará su sitio.
6. El color. La pintura es el modo más barato de modificar una habitación que no nos gusta. Cuanto más oscuro el color, más ambiente le dará a la estancia. Huimos de los pasteles y nos podemos atrever con marrones, granates, azules y verdes oscuros, y cómo no, la estrella de los colores, el gris-negro antracita.
7. Declutter: elimina de casa todo lo que no sirve. Un estudio de Rated People dice que lo que más acumula la gente es cargadores de móviles que ya no existen. Lo mismo diría yo de mandos a distancia o libros de instrucciones de aparatos que ya no funcionan. Estamos haciendo de nuestra casa un alamcén de desechos electrónicos que nos está enfermando. Tampoco merece la pena guardar papeles, todo está informatizado.Y no digamos de la ropa, que acaba por asfixiar la casa. Cuando menos poseamos, mejor.
8. Desparejar. En lo posuible, hay que evitar que todo esté a juego: dos mesillas iguales, sofás y butacas a juego.... que acaban por cansar. Mezclar es la clave del eclecticismo.
9. Descolocar. Colocar las cosas en un lugar inesperado aporta sorpresa e interés. Pongamos por ejemplo una mesilla antigua en un cuarto de baño para guardas las tohallas.
10. Los detalles. Una habitación que se abarca de un sólo vistazo acabrá por cansarnos, el elemento sorpresa es importante, y el detalle que nos lleva la retina de un foco de inetés a otro, es lo que hechiza en una habitación.