Hemos vuelto a jugar a restaurantes. Llevan años y años jugando a esto. Preparan la mesa, la oomida, el menú, el ambiente del restaurante y luego, cuando todo está listo, vamos los comensales.
Pero esta vez hemos hecho una variante, se me ha ocurrido acudir representando el papel de clienta inglesa, con lo que hacíamos toda la pantomima en inglés. Nekane se ha animado a hacer ella también de inglesa y lo hemos pasado en grande. ¡Qué buena oportunidad para practicar el inglés hablado, sin el apuro que les da hablar con ingleses de verdad.
El menú, variado, con bebidas y postrem estaba escrito de antemano y la comanda la hacía la que hacía de restauradora. Por turnos nos iba tocando a una y a la otra, aunque yo siempre de comensal.
Nos está dando de sí esta semana para hacer un montón de cosas. Yo tenía necesidad de conectar con la casa, olvidarme de mi trabajo por unos días y centrarme en hacernos la vida más agradable a los de casa. Volveré con muchas ganas al trabajo, sin duda, pero estos espacios me vienen de maravilla
4 comments:
Es tan importante compartir momentos con nuestros hijos. Maxime los llama "quality moments". Si queréis una comensal francesa... ¡Jajaja!
¡Cuánta razón tiene Maxime! Sí que es tiempo de calidad, sobre todo si dejamos todo aparcado, teléfonos y ordenadores, sobre todo, y nos sentamos a una mesa a comer ensalada invisible, jaja
Un beso y ¡cómo no, invitada queda la clienta francesa!
Caray, es un restaurante de mucho nivel :)
Yo no puedo aportar mucho en idiomas... pero me lo como todo... jajajaja
En castellano, que por aportar que no sea. Lo principal es la presencia y el apetito, jaja .
Un beso
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